Último día del mes, como todas las mañanas una de las primeras cosas que hago es mirar el banco, como buen autónomo, sin un sueldo fijo cobrado a primeros de mes, no esta mal echar un vistazo por si te a entrado esa factura que estabas esperando cobrar o te han pasado alguno de los recibos que, aunque con menos alegría, sabes que antes o después restaran a esos pocos ceros que forman parte de tu cuenta bancaria, pero lo que siempre hay en mis movimientos bancarios de ese día, que nunca falla, es …. la tan conocida CUOTA DE AUTONOMOS. Veo más probable compartir unas cervezas con uno de los extraterrestres que “tienen” los americanos, a que la Seguridad Social se olvide de cobrarme los trescientos “euretes” de la contribución que estipula el estado que debo hacer por decidir trabajar por mi cuenta.
Y que Dios, Alá, o los Vengadores te libren de no tener ese dinero en tu cuenta, porque a la Seguridad Social se le podrá calificar con muchos adjetivos que dejo a tu elección, pero lo que te aseguro que no es, es benevolente en el cobro de lo que le debes, porque ya sea porque no ganaste lo deseado o tuviste un descuido en la transferencia del dinero, los recargos por impago en plazo son cuanto menos, y sin calentarme demasiado con mis palabras, injustos. Además de que la carta de embargo para tus clientes o banco tarda menos que un votante de Vox en decir “Perro Sanchez”.
Y no hablemos, además de otras cosas que darían casi para libro, de una cuota bonificada, que cada vez lo es menos. Y es que cuando se aprobó esta ley, y que bajo mi punto de vista es de las normas que más han ayudado a sacar a la luz a muchas personas a las que le era inviable pagar una cuota que se comiera por completo lo poco que ganasen, el importe a pagar mensualmente era de 60€ aproximadamente, incluso coloquialmente se le llamaba así, “la cuota de 60€”, pero en la actualidad está poco a poco acercándose a los 90€/mes, y esto solo el primer año, porque a partir del segundo año se aproxima peligrosamente a los 200€. Y haciendo esto lo que están es volviendo a lo que teníamos antes, que una persona que empieza por su cuenta y que quizás gane entre 200 y 500 euros al mes, ni se plantee, mientras no le quede más remedio, a hacerlo dentro de la legalidad, y ya ni hablar si encima tiene otro trabajo. Así que o cortamos con las subiditas o con la gente autónoma cotizando, ya que el Estado elija.
Pero ¿Esto quiere decir que no me gusta o que crea que no debería de existir? Pues a pesar de que el funcionamiento de la misma está muy lejos de ser perfecto, su existencia creo que es fundamental.
Y es que sin ella como tendríamos derecho a jubilación, incapacidad temporal, sanidad, formación o a todos los demás derechos que, aunque de funcionamiento mejorable, y que hablaremos en próximas columnas, tenemos en nuestro país. ¿Nos las regalan? O ¿Nos hacen contratarlo de forma privada para tener derecho a ello? Y si la opción elegida es esta segunda ¿Crees que por 300€ tendrías sanidad, educación, para ti y los tuyos, y un plan de pensiones? Ya te digo yo que no.
Por ello SI a la cuota de autónomos, pero tambien SI a una mejor y justa implantación de la misma.